
(Walt Disney)
"...Sabe, si alguna vez tus labios rojos quema invisible atmósfera abrasada, que el alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada..."










Los Bloqueos son determinadas informaciones, actitudes, acciones, omisiones o situaciones que dificultan paralizan o inhiben el desarrollo o ejercicio de la creatividad. Son un muro ante la posibilidad y la acción.
hasta complementarlo y experimentarlo, la falta de paciencia condicionan psicológicamente al individuo para la producción creativa, para la búsqueda de nuevas ideas. Incluso la presencia de la novedad, de hallazgos originales pueden provocar inseguridad. Pero si el hombre tiene miedo a lo desconocido, también se encuentra atraído por el misterio. Y quiere desvelarlo. Por eso los bloqueos a la creatividad pueden superarse y convertirse en una motivación que introduzca a la creatividad. Porque no trabajar en la búsqueda de la solución es estar ya sin solución.


Formación para la creatividad
la metacognición de cada sujeto sobre sus procesos creativos es posible que deba considerarse como la base teórica sobre la que deben elaborarse cualesquiera métodos de formación de la creatividad. Partiendo de esta base, suelen establecerse los siguientes criterios educativos de la creatividad:
1.‑ Supresión de los procedimientos inhibitorios.
2.‑ Creación de un clima de libre producción.
3.‑ Fomentar las motivaciones para la creatividad: necesidad o deseo de crear, curiosidad, implicación profunda en el campo de trabajo, necesidad interior de recognición y autoafirmación, etc.
4.‑ Utilizar técnicas educativas que no marginen el pensamiento divergente, sino que lo exijan y mantengan. No debe olvidarse que es muy frecuente que los profesores se encuentren incómodos con los alumnos más creativos que fácilmente resultan incordiantes, mientras se encuentran muy satisfechos con los alumnos "convergentes" que se someten fácilmente a los sistemas preconcebidos.
5.‑ Utilizar las técnicas de creatividad en grupo que resultan generalmente provocadoras y estimulan la creatividad de los menos motivados. Hoy día existe una amplia experiencia de trabajos en la escuela y en la industria para la formación de la creatividad. Muy en contacto con esta idea están los contenidos del apartado siguiente.

La sinéctica (Gordon, 1961) es una técnica que consiste en reunir elementos que no tienen entre sí ninguna relación: se trata de utilizar las analogías posibles en la resolución de problemas. Por ejemplo, ¿qué características de un órgano electrónico podrían aplicarse a una maquina de escribir?
A partir de estas dos técnicas han surgido multitud de otros instrumentos que o utilizan diversas combinaciones de los criterios del listado de atributos, el brainstorming o la sinéctica; o buscan orientaciones en torno a la solución de problemas (Fustier, 1975. Brandsford y Stein, 1987). Básicamente se clasifican como métodos analógicos -los que emplean el poder evocador y creativo de la metáfora (vgr. el euridrama)-; los métodos aleatorios -o serendípicos, que fomentan una actitud de provocación azarosa de relaciones interpretables en términos de sugerencias nuevas (vgr. la “Ars magna” de Raimon Llull, o el “Pensamiento lateral” de Edward De Bono) y propugnan una visión conciliada con el error como fuente de inspiración-, y los métodos antitéticos -en los que se fuerza el contraste de los elementos estudiados para resaltar sus aspectos más contradictorios y romper los convencionalismos sobre su percepción-.
Para lo que es el desarrollo de la propia capacidad individual tomamos como propias las sugerencias de Sternberg (1997, págs. 295-298), que suponen una excelente síntesis de lo que uno puede hacer por sí mismo para ir más allá de sí.
1.- Redefinir los problemas. No limitarnos a aceptar lo que se nos dice a cerca de cómo hemos de pensar o actuar.
2.- Buscar lo que otros no ven. Reunir las cosas de modos que otros no hacen; y pensar de qué modo las experiencias pasadas, incluso aquellas que inicialmente pueden parecer irrelevantes, pueden desempeñar un papel en nuestros afanes creativos.
3.- Aprender a distinguir nuestras ideas buenas de las precarias, y prestar atención a su contribución potencial.
4.- No nos sintamos como si lo supiéramos todo acerca de un ámbito en el que trabajamos antes de que seamos capaces de realizar una contribución creativa.
5.- Cultivar un estilo legislativo, global.
6.- La perseverancia ante los obstáculos, asumir riegos sensibles y querer crecer.
7.- Descubrir y ahondar en las propias motivaciones endógenas.
8.- Encontrar los entornos creativos que nos recompensen por lo que nos gusta hacer.
9.- Los recursos necesarios para la creatividad son interactivos y no aditivos.
10.- Tomar una decisión acerca del modo de vida que fomenta la creatividad.
Así pues, la creatividad no aparece como un territorio marcado. Conocer las potencialidades no es sino el inicio de un posible proceso de expansión. Superar las pautas inhibitorias, aprender los modos de estimular las propias capacidades, recurrir a técnicas externas que complementen o suplan nuestros recursos. Son muchas las posibilidades de optimización de que disponemos; el desarrollo creativo es una meta que corre más que sus perseguidores.





(Tennessee Williams)
Entre todas las definiciones que se han hecho de la Creatividad la más llamativa de todas es aquella puesta en palabras de Coquina: "La creatividad es la pequeña luz que todas las personas tenemos, creada por medio de nuestros sentimientos, pensamientos, imaginación ... que cada persona tenemos, cada una de éstas las podemos exponer dependiendo de nuestro estado de ánimo."